“Ganar una pulsera WSOP siempre ha sido uno de mis grandes objetivos.” ( Charles Hook)
Ganar una pulsera de la World Series of Poker nunca es fácil, pero hacerlo en un High Roller de $50,000 Pot-Limit Omaha es una hazaña reservada para muy pocos. En un torneo donde cada decisión puede costar decenas de miles de dólares y donde solo compiten especialistas de élite, Charles Hook logró el mayor triunfo de su carrera al consagrarse campeón del $50,000 PLO High Roller del WSOP Paradise.
En un festival que reúne a algunos de los mejores jugadores del mundo y en una de las variantes más complejas del póker moderno, Hook superó un field durísimo, venció a rivales de primer nivel y se quedó con su primera pulsera WSOP, inscribiendo su nombre en la historia del Omaha de alto nivel.
Esta es la historia completa de cómo se desarrolló el torneo, quién es el jugador que logró la victoria y por qué este triunfo tiene un peso especial dentro del circuito profesional.
El Escenario
El WSOP Paradise se ha consolidado en muy poco tiempo como uno de los festivales más atractivos del calendario mundial. Celebrado en Bahamas, este evento combina el prestigio histórico de las World Series of Poker con un entorno exclusivo, buy-ins elevados y fields plagados de los mejores jugadores del planeta. A diferencia de otras paradas del circuito, el WSOP Paradise está claramente enfocado en el póker de alto nivel, con múltiples High Rollers que atraen a especialistas, grinders de élite y figuras consagradas que buscan algo más que premios millonarios: una pulsera WSOP.

Uno de los torneos que más miradas captó fue el $50,000 Pot-Limit Omaha High Roller, un evento reservado únicamente para jugadores capaces de dominar una de las variantes más complejas y volátiles del póker moderno. Reunió a 115 jugadores, todos ellos nombres reconocidos del circuito internacional, especialistas en Omaha y habituales de los torneos más caros del mundo. Cada eliminación requería superar a un rival capaz de castigar cualquier error, lo que convirtió el torneo en una auténtica prueba de resistencia.
En este escenario, entre figuras consolidadas y mesas repletas de talento, un nombre comenzó a abrirse camino hasta lo más alto: Charles Hook.
¿Qué es el Pot-Limit Omaha (PLO) y por qué es tan exigente?
conocido como PLO, se juega con cuatro cartas privadas en lugar de dos, y obliga al jugador a utilizar exactamente dos cartas propias y tres comunitarias para formar su mano. Esta simple diferencia genera:
- Más acción,
- Más manos fuertes,
- Y decisiones mucho más complejas en cada calle.
En torneos High Roller de PLO, la varianza es enorme y los márgenes de error son mínimos. No basta con tener buenas cartas: se necesita lectura, disciplina, control emocional y una comprensión profunda de rangos y equities.
Por eso, cuando un jugador logra imponerse en un torneo como este, no se trata solo de suerte. Es una demostración clara de nivel técnico y fortaleza mental.
El Hombre Que Conquistó Su Primera Pulsera
Charles Hook, estadounidense, ya había demostrado en otras series y torneos que podía competir con lo mejor del póker mundial. Antes del WSOP Paradise, uno de sus resultados notables del año fue un top-20 en el Triton Invitational, un torneo de altísimo nivel que, aunque no le dio pulsera, marcó su cercanía a éxitos grandes en la escena de high stakes. Pero en el Evento #13: $50,000 Pot-Limit Omaha High Roller, Hook terminó por dar ese paso definitivo. Su victoria en este torneo le otorgó su primera pulsera WSOP, un título que muchos profesionales consideran el trofeo más respetado del póker mundial.

Los conteos de fichas al inicio del día final parecían sacados directamente de la historia del WSOP. Entre los nombres que aún seguían con vida estaban:
- Phil Hellmuth, ganador de 17 pulseras WSOP
- Daniel Negreanu y Josh Arieh, ambos con siete pulseras
- Jason Mercier, seis veces campeón WSOP
- Yuri Dzivielevski y Martin Kabrhel, con cinco pulseras cada uno
- Especialistas de élite como Jason Koon y Stephen Chidwick
A todo esto se sumaban auténticos expertos en Pot-Limit Omaha y varios jugadores con millones en ganancias en torneos en vivo. Cada mesa era, en la práctica, una mesa final anticipada.
El camino desde 25 jugadores hasta la mesa final estuvo lleno de eliminaciones de alto perfil. Muchas de las grandes figuras fueron cayendo una tras otra, incapaces de encontrar el impulso necesario en un torneo donde la varianza y el nivel técnico iban de la mano.
Uno de los momentos más destacados antes de conformarse la mesa final fue la eliminación de Jesse Lonis, líder temprano en la carrera por el Card Player Player of the Year 2025. Lonis terminó en 10.º lugar, eliminado por el propio Charles Hook, quien de esta manera redujo el field a la mesa final no oficial de nueve jugadores. En ese punto, las fichas estaban muy parejas. Josh Arieh llegó a colocarse como líder, pero rápidamente el resto de la mesa lo alcanzó, dejando el torneo completamente abierto.
Una Mesa Final Sin Respiro
Ya en la mesa final oficial, fue Michael “Texas Mike” Moncek quien marcó el primer golpe, eliminando en octavo lugar a Lautaro Guerra, campeón del evento de $100,000 PLO del WSOP Paradise 2024 y uno de los jugadores más exitosos de la variante. Poco después, Charles Hook dejó clara su intención de ir por todo al eliminar a Jason Koon en séptima posición. Hook conectó un flush en el turn, enviando al rail a uno de los jugadores más consistentes del circuito y acercándose un paso más a su objetivo. Las eliminaciones continuaron con la salida de Laszlo Bujtas en sexto lugar, seguida de una de las manos más llamativas del torneo: Josh Arieh, que buscaba su octava pulsera WSOP, cayó en quinto lugar tras ver cómo Andras Nemeth completaba un runner-runner de color para superar sus ases.
El siguiente en despedirse fue Stephen Chidwick, uno de los jugadores de torneos más respetados de la era moderna. Moncek conectó un flush al as para dejar fuera a Chidwick en cuarto lugar, cerrando así una mesa final repleta de nombres históricos. Con solo tres jugadores en pie, Moncek, Nemeth y Hook. El torneo entró en su fase más intensa, con constantes cambios de liderazgo y botes enormes que preparaban el terreno para un desenlace memorable.
El primer gran punto de inflexión llegó en una mano clave entre Hook y Nemeth.
Con el board mostrando Q♠ J♦ 4♦ 9♠ 5♣, Nemeth tomó la iniciativa apostando. Hook, con una pila inferior a un bote completo, decidió empujar all-in.
Nemeth pagó con set de reinas, una mano enorme en PLO. Pero Hook mostró K♠ 10♣ 7♣ 6♣, lo que le daba la escalera máxima.
El doble fue crucial. Hook pasó de estar contra las cuerdas a meterse de lleno en la pelea por el liderato. Aunque Nemeth lograría recuperarse poco después, esa mano dejó claro que Hook estaba dispuesto a tomar riesgos calculados cuando la situación lo exigía.

“El nivel de este torneo fue increíble; no hay manos fáciles cuando juegas contra los mejores del mundo.” (Charles Hook)
El momento decisivo llegó en una mano que pasará a la historia del WSOP Paradise.
Casi un tercio de las fichas en juego entraron al centro preflop, y el resto terminó dentro tras el flop 10♦ 5♠ 4♣.
- Charles Hook: A♠ A♥ 5♦ 2♦
- Michael Moncek: A♦ Q♥ J♥ 4♦
Hook partía como favorito, pero el 9♦ en el turn abrió múltiples posibilidades para Moncek, dándole proyectos de escalera y color. Según el Card Player Omaha Odds Calculator, Texas Mike tenía un 47,5 % de probabilidad de ganar el torneo en ese punto.
El river fue el 2♣.
Esa carta selló el destino del torneo. Hook aseguró el bote, dejó a Moncek reducido a apenas dos ciegas grandes y quedó a un paso de la pulsera.
El cierre
En la mano siguiente, Charles Hook no dejó espacio para milagros. Logró doble pareja y puso punto final al heads-up, coronándose campeón del $50,000 Pot-Limit Omaha High Roller del WSOP Paradise.
La fotografía que se ha difundido tras el final del torneo muestra a Charles Hook sosteniendo la mano A-J-7-7, una imagen que corresponde a la última mano del torneo, no a la mano más grande del heads-up.
Tras el bote decisivo que dejó a Michael “Texas Mike” Moncek reducido a apenas dos ciegas grandes, el desenlace llegó inmediatamente después. Con un stack tan corto, Moncek se vio obligado a jugar prácticamente cualquier mano, mientras que Hook tenía el control total de la situación. En esa mano final, Hook recibió A-J-7-7, una mano fuerte en Pot-Limit Omaha en un contexto de stacks mínimos. El dinero terminó en el centro y, utilizando exactamente dos de sus cartas, Hook logró doble pareja, suficiente para cerrar el torneo y confirmar su victoria. No fue una mano espectacular en términos de tamaño del bote, pero sí definitiva: la que oficialmente puso punto final al heads-up y permitió a Hook levantar los brazos como campeón del $50,000 PLO High Roller del WSOP Paradise.
Así terminó uno de los torneos más duros del WSOP Paradise:
con Charles Hook sosteniendo A-J-7-7, confirmando la victoria en la última mano y grabando su nombre por primera vez en una pulsera de la World Series of Poker.








