Hablar de póker competitivo es, inevitablemente, hablar de la World Series of Poker. Desde hace décadas, la WSOP no es solo un festival de torneos: es el escenario donde se define qué significa triunfar en este juego. Ganar un brazalete no es solo cobrar un premio; es entrar en una historia que empezó mucho antes y que sigue marcando carreras. Cada año, miles de jugadores viajan desde todos los rincones del mundo para competir bajo el mismo sello. Las Vegas, Europa, el Caribe. Distintos lugares, mismas mesas, mismo objetivo. La WSOP no premia solo a quien gana una vez, sino a quien sobrevive, se adapta y compite al máximo nivel. Por eso, cada decisión que toma la organización tiene peso. Y esta semana, la WSOP anunció un cambio que no afecta a un torneo concreto, sino a la forma en la que se mide la grandeza dentro del circuito.

A partir de 2026, la carrera por el Player of the Year será global y estará dotada con un premio total de 1 millón de dólares. No es un detalle menor ni un simple ajuste de formato. Es una declaración de intenciones.
Hasta ahora, el título de Player of the Year era un reconocimiento importante, pero con un alcance limitado. Estaba muy ligado a una parte concreta del calendario y no siempre reflejaba todo el esfuerzo de quienes competían durante el año completo en distintos continentes. Con este anuncio, la WSOP deja claro algo: el mejor jugador del año no será el que brille un mes, sino el que resista todo el año. Para entender la magnitud del anuncio, primero hay que aclarar qué representa el Player of the Year (POY) dentro de la WSOP.
El Player of the Year no es un torneo. Es una clasificación anual que premia al jugador que mejores resultados obtiene a lo largo de toda una temporada. No importa una sola victoria ni un gran premio aislado: lo que cuenta es la regularidad, la capacidad de rendir bien una y otra vez frente a fields grandes y muy competitivos.
Hasta ahora, este reconocimiento existía, pero estaba fragmentado. En muchos casos, el peso recaía sobre una parte concreta del calendario, especialmente el verano en Las Vegas, dejando fuera o en segundo plano otras paradas oficiales del circuito.
Con el nuevo anuncio para 2026, la WSOP decide unificar todo bajo una sola narrativa.
La carrera por el Player of the Year será global, lo que significa que todos los eventos oficiales WSOP sumarán puntos, independientemente de dónde se jueguen. Esto incluye:
- La WSOP de Las Vegas
- WSOP Europe
- WSOP Paradise
- Y otras paradas internacionales bajo el sello WSOP
Cada cobro relevante, cada mesa final y cada actuación destacada contará dentro de un mismo sistema de puntuación, diseñado para reflejar rendimiento sostenido, no picos aislados.
El premio total de 1 millón de dólares refuerza esa idea. No es solo un título honorífico. Es una recompensa real para quienes planifican su calendario, gestionan su energía, viajan y compiten durante todo el año al máximo nivel. Este cambio también redefine el perfil del candidato ideal. Ya no basta con especializarse en un solo tipo de torneo o aparecer en un tramo concreto del año. La nueva carrera favorece a jugadores completos, capaces de adaptarse a distintos formatos, estructuras y entornos.
En otras palabras, la WSOP está diciendo algo muy claro: el mejor jugador del año es el que mejor entiende el póker como proceso, no como evento aislado.








