“Las acciones tienen consecuencias.”( Maurice Hawkins)
Los juegos privados de póker suelen verse como una alternativa más relajada a los casinos: menos reglas, un ambiente conocido y, en teoría, mayor comodidad para los jugadores. Sin embargo, esta semana quedó demostrado que, cuando las emociones se desbordan y no existen mecanismos de control, un home game puede transformarse en un problema serio fuera de la mesa.
Un incidente ocurrido durante un juego privado de póker en Florida, que terminó con una agresión física contra el jugador profesional Maurice Hawkins, ha escalado oficialmente al plano legal, con cargos criminales presentados contra el presunto agresor.
¿Qué ocurrió en el juego privado?
Según la información confirmada, la agresión tuvo lugar durante una partida privada cuando una discusión verbal relacionada con la nacionalidad entre los jugadores fue subiendo de tono. En medio del altercado, Eugenio Castaneda, también conocido como “Eugene”, se levantó de su asiento, rodeó la mesa y comenzó a golpear directamente a Maurice Hawkins.
La mayoría de los golpes impactaron en Hawkins, y el momento fue captado en video por personas presentes en el lugar. Ese video se difundió rápidamente en redes sociales y se volvió viral dentro de la comunidad del póker, generando una fuerte reacción entre jugadores, medios y aficionados. Tras la pelea, ambos jugadores se retiraron momentáneamente del lugar y regresaron más tarde. Castaneda reconoció posteriormente que fue a su vehículo a recuperar un arma, afirmando que lo hizo por temor y en defensa propia, al creer que Hawkins podría haber hecho lo mismo. A pesar de la gravedad del incidente, la partida continuó y no se registraron nuevos enfrentamientos esa noche.
Sin embargo, lo que ocurrió durante ese juego privado no quedó allí.
De discusión a asunto legal
Días después, Maurice Hawkins confirmó públicamente que decidió presentar cargos contra Castaneda. A partir de esa decisión, el caso dejó de ser una polémica viral para convertirse en un proceso legal en curso. De acuerdo con fuentes citadas, existe una orden de arresto activa contra Castaneda desde el 10 de diciembre, aunque hasta el momento no se ha entregado a las autoridades ni ha designado representación legal. Hawkins, por su parte, ha confirmado que ya cuenta con un nuevo abogado para afrontar el proceso.
Una Figura Central Del WSOP Circuit
Para entender la magnitud de esta noticia, es fundamental entender quién es Maurice Hawkins dentro del mundo del póker.
Hawkins no es un jugador cualquiera ni un rostro ocasional del circuito. Es, nada más y nada menos, que el máximo ganador de anillos en la historia del World Series of Poker Circuit (WSOPC), con 21 títulos, un récord absoluto que ningún otro jugador ha conseguido hasta la fecha.

“Solo sepan que soy una marca. Mis nuevos abogados se van a asegurar de que todo el mundo lo entienda.” (Maurice Hawkins)
En un circuito donde cada anillo representa consistencia, volumen y capacidad para ganar en distintos formatos y ciudades, Hawkins se ha convertido en una figura histórica del WSOP Circuit. Su nombre está ligado directamente a:
- Torneos en vivo
- Fields numerosos
- Alta frecuencia de mesas finales
- Y una carrera construida durante años de competencia constante
Otro detalle que amplifica el impacto del caso es el timing.
Cuando la noticia de los cargos se hizo pública, Maurice Hawkins seguía compitiendo activamente, persiguiendo su anillo número 22 en un evento del WSOP Circuit en Harrah’s Cherokee, Carolina del Norte, donde incluso logró liderar el conteo de fichas en uno de los días iniciales.Esto refuerza una idea clave:
el incidente no ocurrió con un jugador retirado o ajeno al circuito, sino con una de las figuras más reconocidas y activas del póker en vivo en Estados Unidos.
Más Allá Del Golpe: Cómo Se Llega a Este Punto
Uno de los aspectos más relevantes del caso es que la agresión no surgió de una mano puntual ni de una discusión por fichas, sino de un intercambio verbal que fue escalando, en este caso relacionado con un debate sobre nacionalidad. Este detalle es clave porque muestra cómo, en entornos no regulados, factores externos al juego pueden convertirse en el detonante principal.
En un casino, una discusión de este tipo suele ser cortada de inmediato por el personal de seguridad. En un juego privado, en cambio, no existe una figura de autoridad neutral que imponga límites claros cuando la tensión sube.

Los juegos privados forman parte de la cultura del póker desde hace décadas. Para muchos jugadores son:
- Más accesibles
- Más flexibles
- Menos formales
Pero también conllevan riesgos evidentes, especialmente cuando hay dinero significativo en juego:
- ❌ No hay seguridad profesional
- ❌ No hay supervisión externa
- ❌ No hay protocolos claros ante conflictos
- ❌ Las disputas se manejan de forma personal, no institucional
El caso de Maurice Hawkins expone exactamente este punto: cuando algo sale mal, no hay red de contención.
Esto envía un mensaje directo y necesario:
la violencia no se diluye por ocurrir en un juego privado. No importa si el entorno es informal o si los jugadores se conocen; cuando hay una agresión física, la responsabilidad es la misma que en cualquier otro ámbito.
Maurice Hawkins lo dejó claro desde el primer momento al decidir no resolver el conflicto de manera privada, sino llevarlo ante las autoridades.
Para cualquier jugador —profesional o recreacional— este caso deja una enseñanza difícil de ignorar. El póker siempre implica riesgo financiero, pero nunca debería implicar riesgo físico.
Antes de sentarse en un juego privado, vale la pena preguntarse:
- ¿Quién organiza la partida?
- ¿Qué tipo de jugadores participan?
- ¿Existe alguien que pueda poner límites si algo se descontrola?
En los casinos, estas preguntas ya están respondidas. En los home games, la responsabilidad recae completamente en los propios jugadores. Otro aspecto relevante es el impacto que este tipo de noticias tiene fuera de la comunidad. Casos como este suelen ser utilizados para reforzar estereotipos negativos sobre el póker, cuando en realidad la inmensa mayoría de las partidas transcurren sin incidentes.
Por eso es importante separar los hechos:
- El póker es un juego de habilidad y control.
- La violencia es una conducta individual y ajena al juego.
Confundir ambas cosas solo daña la imagen de un deporte mental que millones de personas practican de forma responsable.
Una decisión que marca un precedente
Al optar por la vía legal, Hawkins establece un precedente claro dentro de la comunidad: ciertas líneas no se cruzan, y cuando se cruzan, hay consecuencias.
Independientemente del desenlace del caso, el mensaje ya está enviado.








