“Convertirse en el segundo jugador en alcanzar los 100 premios en el PGT… es mucho más que un número. Es un reflejo de… constancia y presencia constante en el más alto nivel del juego.” (Sam Soverel)
Sam Soverel no es el típico high roller que aparece solo para grandes estallidos: es un trotamundos del póker, un competidor constante, letal y paciente. Esta semana en el NAPT Las Vegas 2025, reafirmó su estatus al lograr su decimotercer título PGT, un logro que pone en relieve tanto su talento como su persistencia en el circuito más exigente.
¿Qué Es Un Título PGT?
Para entender la magnitud de lo que acaba de lograr Sam Soverel, primero hay que entender el escenario.
El PGT (PokerGO Tour) es hoy el circuito más duro del mundo en eventos High Roller. No es un tour masivo como las WSOP o el EPT; es una serie selecta de torneos con buy-ins altos, fields pequeños y plagados de profesionales élite.
Ganar un título PGT significa superar a jugadores que dominan el póker moderno: especialistas en GTO, crushers de solver, viejos lobos de high stakes y talentos que llevan años en la cima.

En términos simples:
Un título PGT es uno de los logros más prestigiosos y difíciles del póker actual.
No se gana por accidente. No se gana sin consistencia. Y no se gana sin un nivel estratégico de primer nivel.
Leyenda En Construcción
Sam Soverel no es una superestrella ruidosa. No tiene un personaje mediático.
Pero en los pasillos del PokerGO Studio, su nombre pesa. Mucho.
- Es uno de los jugadores más consistentes del circuito.
- Es el segundo jugador en la historia del PGT en superar los 100 cobros (“ITM”).
- Y ahora suma 13 títulos PGT, una cifra que lo coloca entre los más laureados del circuito.
Lo de Soverel no es explosión, es constancia.
Mientras otros viven de un gran resultado cada cierto tiempo, él encadena cobros, finales y victorias como quien construye una catedral: piedra a piedra, torneo a torneo.
Su triunfo más reciente llegó en el Evento $12,300 PokerStars Cuatro Knockout del NAPT Las Vegas. El torneo atrajo a 39 jugadores, de los cuales seis entraron en premios. Maria Konnikova completó la lista de ganadores con $23,700.
Soverel avanzó, ajustó, esperó… y llegó al heads-up contra Jordan Glazer, un regular duro que no cede terreno fácilmente. Nombres conocidos como Chance Kornuth y Dan Smith también cobraron. Jordan Glazer, quien había ganado su primer título del PGT apenas un día antes, continuó su racha ganadora, cayendo finalmente solo ante Soverel en el mano a mano final.
Su 13º título PGT no es un golpe de suerte, no es una racha aislada, no es un fin de semana inspirado. Es la consecuencia natural de un jugador que entiende el póker como un oficio, no como un espectáculo.En un circuito donde cada error se paga caro y donde cada torneo reúne a lo mejor de lo mejor, Soverel sigue construyendo algo. Además del premio en efectivo correspondiente al $12,300 PokerStars Cuatro Knockout, Soverel posó con el trofeo oficial del NAPT, un símbolo que cada campeón ansía levantar. Se trata del icónico trofeo metálico en forma de pica plateada, el emblema clásico de PokerStars.
Aunque el logro se contabiliza como un título PGT para su ranking de temporada, el evento pertenece al North American Poker Tour, y por ello el trofeo lleva el sello de PokerStars, recordatorio visual de la dureza y el prestigio del festival.








